No sé qué nos pasó, empezamos diciendo que las primeras horas siempre estamos mal, y lo mismo dijimos en las últimas horas, pero la realidad es que estuvimos mal durante todo el horario escolar y un poco más también.
Estábamos adelante de la computadora, pero lo que menos hacíamos era hacer las planillas en excel, sino que intentábamos coordinar un poco de filosofía, con chismes pobres y de poco interés sobre la vida cotidiana, además nos poníamos al día de lo que había pasado durante nuestra tarde del lunes, y cantábamos. El repertorio del día: Empezó con Bendita la Luz, y terminó con Sueños, de Diego Torres. Yo pasaba los importes, She me morizaba las pruebas, y Ne estudiaba, las tres al ritmo de Deja que tus sueños sean olas que se van♪ y con la profesora de fondo diciéndonos "Qué raro que estén cantando". Me di vuelta, para corroborar que mis conceptos de la Sabiduría relacionada con la filosofía fueran los correctos y me encontré con una escena que me hizo reir durante un largo rato: Ne estába con los brazos levantados, moviendo los hombros -uno y uno-, meneando la cabeza, y cantando como si estuviera en el escenario del Gran Rex y tuviera a todo a su público en frente, para después seguir estudiando como si nada.
En el recreo nos dedicamos a estudiar, porque lo que seguía era la prueba. Llegamos, nos sentamos en nuestros respectivos asientos, y empezamos a escribir. El profesor, que paseaba y charlaba con algunos de los que no sabían responder ninguna pregunta, empezó a robar cartucheras, y una de esas tantas cartucheras que pasaron por las manos del profesor fue a parar a mi cabeza. Siguieron pasando las horas, y una vez que todos entregamos, se escuchaba de fondo la canción del mundial, mientras algunos bailaban parados, y otros bailaban desde sus bancos.
De vuelta recreo, donde descubrimos el amorío de la secretaria con el que arregla las cosas, y nos dedicamos a comer... porque el segundo recreo siempre está dedicado a la comida. Subimos y nos avisaron que teníamos que hacer un trabajo, en el que se podía trabajar de a tres, o cuatro personas. Ne, She, Pil y yo juntamos los bancos, y empezamos a copiar las preguntas que había que responder, mientras la profesora entregaba la prueba.
Profesora: Nelia.... ¿Telescopio?
Desde el banco nos empezamos a reír, y cuando volvió N a ver qué pasaba, y nosotras seguíamos riéndonos, habló.
N: ¿Por lo del telescopio?
P: Sí
N: ¿Y qué va?
P:Microscopio
N: Bueno che, yo puse que el telescopio sirve para mirar las células, cuál es el telescopio?
S: El de mirar las estrellas!
Terminamos esa charla, y She se levantó, con la agenda en la mano, y al rato volvió.
S: Me levanté pensando que iba a entregarme la prueba a mí, fui hasta el escritorio, y como nombró a otro me hice la boluda y tiré un papel.
Yo: Alto amague
Y de vuelta las carcajadas, porque estábamos más que tentadas.
Profesora: Sheisi!
Le entrega la prueba, S viene hasta donde estamos sentadas, se sienta en su banco, nos muestra la prueba, apoya la cabeza en la carpeta y habla:
S: ¿A ustedes les parece que me cagó? Porque a mí me parece que sí
N: No sé She, para mí ya fue.
S: Yo siento que no me quiere.
Yo: Yo siento lo mismo.
P: ¿Que no la quiere a ella?
Yo: No, que no me quiere a mí
S: Bueno, yo voy a ir a discutirle...
Seguimos copiando el trabajo práctico, hasta que me llamaron a mí. Fui a buscar la prueba, la agarré, volví, me senté, les dije la nota, y me puse a revisarla, y me agarró un ataque de risa.
Yo: ¡Cómo estamos hoy chicas eh! En vez de Renacimiento puse romanticismo ¿En qué estaba pensando?
P: Mucho lengua vos, te equivocaste de materia, después tenemos Lengua.
N: Daaaaaaale! y después me dicen a mí.
Yo: Esto va al blog chicas.
N: No, dale! no lo subas!
Yo: Pero voy a subir todo, mis errores también eh...
N: Ah bueno, entonces está bien.
Terminó de entregar, y She, que había afirmado que iba a ir a discutir la nota, se paró y se acercó al escritorio de la profesora, efectivamente, le había corregido mal, y le subió medio punto. Mientras nosotras seguíamos haciendo nuestro trabajo.
N: Dale chicas, con ustedes no se puede trabajar, conmigo Diel ya habría terminado todo! En cambio ustedes son las que tienen que dictar, y así no copia nada, porque ustedes no encuentran nada!
P: Es que de las ciclosporinas no se encuentra nada acá!
Yo: ¿Ciclosporinas? ¿No era ciclosporints?
Y de vuelta un ataque de risas que no podíamos parar, hasta que tocó el recreo, y en vez de bajar, nos quedamos hablando a través de la ventana, con Cari, que seguía en su aula. Bajamos con el tiempo justo para llegar a nuestro lugar del patio, sentarnos, y que toque el timbre para volver a subir, así que de la manera más lenta posible, tres pisos arriba. Llegamos, y nos dijeron que teníamos que escribir, de a dos, una obra de un solo acto. Me conseguí un banco y lo llevé al lado de P, y se escuchaba cómo los demás escribían sus obras (Esta parte es de N y S).
"Entonces Rafael Cristian le dice a Dolores Patricia, Oh amada mía!"
No sé por qué piensan que en la época de Rosas, todo el mundo hablaba como si protagonizara un culebrón.