No extraño el vacío que siento.
Siento un vacío porque te extraño.
Y desde ayer tengo la vista nublada. Ni colirio, ni anteojos, ni veinte horas de sueño logran hacer que salga el sol en medio del cielo lleno de nubes.
Luanita vos y tu llando no tienen nada que ver con las cosas normales. No sos un arroyito tibio corriendo tranquilo y dando de beber. No tenés el llanto congelado. Subterráneo. Profundo. Secretisimo y con olor a arcilla, a manotazo de ahogado. Tu llanto desastre natural para inadvertido y como quien no quiere la cosa se traga al mundo sin que nadie se entere y casi casi hundiéndote. Nada. El mundo sigue girando. La gente se besa, compra el pan, pide 1,25 y se sienta al fondo. Vos hecha un tsunami los abrazás, les contás cosas, les besás las frentes. Nada. Mar revuelto en las tripas y el mundo gira. Estás hecha de pececitos de colores y llorás bello, única testigo, los ojos en las manos y el corazón en la boca. A mí tu llanto me encanta y me encantás vos, ninja total, atravesando km y km de señores y señoras que no advierten tus entrañas y que no saben nada de cositas lindas. Gente grande, gente fea, gente bonita, gente desconocida. Vos los abrazás con tu llanto camuflado y ellos se sienten chiquitos, tibios, arropados. Pero vos, Luana, a vos ¿Qué te hace sentir chiquita y arropada?
Las mujeres siempre tenemos el poder, y al poder nos lo dan los hombres. Porque todo lo que hacen ellos, sean padres, hijos, amantes o enemigos simplemente lo hacen para llamar nuestra atención.
Los hombres nunca saben cómo vamos a reacciones, y eso los descoloca, los sorprende, los desestabiliza.
Somos las mujeres las que siempre decimos sí o no, y en realidad les hacemos crearon a los hombres que son ellos los que dicen sí o no.
El poder de las mujeres reside también en cuanto nos necesitan los hombres, se sienten perdidos si les damos la espalda.
Los hombres nos temen, por eso somos tan poderosas. Pocas cosas nos pueden frenar.
Somos las mujeres las que entendemos bien el poder, está en nuestra naturaleza, en nuestra ideología. El hecho de ser madre, eso es poder ¿o no?El poder de una mujer está en su corazón, en su intuición, en su instinto de protección.
El poder de las mujeres está en su capacidad infinita de dar amor. Son los únicos seres capaces de experimentar el amor incondicional. Saben dar, cuidar y proteger la vida, y amar pase lo que pase.
Maridos, hermanos, hijos, padres, amigos y novios le deben todo al amor de una mujer. Y todo lo que hacemos es un intento por corresponderlas. Es un elogio a la mujer.
Los nenes jugamos a los soldaditos, las nenas a las muñecas. Nosotros nos preparamos para conseguir la gloria y ofrecérsela a ustedes. Ustedes se preparan para darnos la vida.
La mujer vive para amar, y ese amor inmenso y arquetípico se transforma en fuente de energía para todos los que ocupamos un lugar en su corazón.C y L.
Verde, Cuarto Chakra. Equilibrio, crecimiento, esperanza, perseverancia, voluntad, curación, integridad, bienestar, tenacidad, prestigio. Falta de sinceridad, ambición, poder. Proyecta tranquilidad y balance en lo sentimental. Permite expresar los sentimientos más libremente. Expande el amor interno hacia uno mismo y los demás. Ayuda a liberarse del apego a las posesiones o las falsas excusas. Es el filtro del equilibrio en todo el cuerpo. Ayuda a controlar el sentido de posesión y los celos. En el aspecto físico, proyecta energía vital al sistema circulatorio, cardiovascular, corazón.
Azul, Quinto Chakra. Calma, paz, serenidad, seguridad, aburrimiento, paralización, ingenuidad, vacío. Ayuda a exteriorizar lo que se lleva por dentro, permitiendo evolucionar a medida que se van dando cambios en la vida de la persona. Evita la frustración y la resistencia para comunicarse con la gente, permite tener tolerancia a los pensamientos de los demás. En el aspecto físico proyecta energía a los pulmones, garganta, tráquea, ganglios linfáticos superiores y ayuda a evitar las alergias y padecimientos de la piel.
Indigo, Sexto Chakra. Ayuda a comunicarse con el ser interno, abriendo la intuición. Permite aprender a dejar fluir los mensajes del cerebro, conectando directamente a la inteligencia de la conciencia cósmica. Fomenta el control mental y expande los canales de recepción para percibir la verdad en cualquier cosa o nivel de vida. Estimula la confianza en ser guiado por su propio sentido interior. En el aspecto físico, proyecta energía vital al cerebro, sistema nervioso, sistema muscular y óseo.