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jueves, 26 de julio de 2012

Un te quiero, una caricia y un adiós.

Me había propuesto no solo no postear ninguna entrada nueva hasta no tener algo decente para compartir, sino que además, no podía ser nada bajonero, pero hoy me pasó esto (y por esto me refiero a una mezcla entre un flashback y un deseo) y lo pensé como una potencial entrada para el bloguito. Y con un toque de nostalgia, por no hacerle modificaciones desde hace tanto tiempo, se me ocurrió que a lo mejor, no estaba tan mal escribirlo. Además, lo que escribo lo escribo por mí, no para que sea agradable a la vista de los lectores, que para esta altura deben ser pocos, por no decir ninguno.
En fin, lo que me pasó fue que escuché cómo abrían la puerta y subían las escaleras. Y entre flashback y deseo, tuve ganas de verte subir a vos, como cuando volvías de trabajar y dejabas el portafolio en el sillón. Me quedé mirando un rato las escaleras, sabiendo que no ibas a ser vos el que aparecería unos cuántos escalones después. Me quedé con las ganas de tu beso en la cabeza, y por sobre todo, me quedé con las ganas de volver a escuchar tu voz.

lunes, 28 de febrero de 2011

Cuánto

-¿Hace mucho que no te digo que te quiero mucho?
-Sí
-Te quiero mucho, ahora ¿Hace mucho que no te digo que te quiero mucho?
-No
-¿Cuánto hace?
-Recién me lo dijiste.

Seguido de un beso en la cabeza.

Lo que daría por volver a escucharte decirlo...

viernes, 4 de febrero de 2011

Fangio no llora

Y se reprime demasiado. Se apaga de a poco, se apaga, reprime y sufre. Aguanta y reprime un poco más. Se deshace, se esconde, se aleja. Mira con la vista nublada. Ata tormentas (que yo desato).

Pero en secreto, Fangio también llora.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Volver a lo mismo

Odio no poder controlar lo que siento. Me vuelve a agarrar esa angustia de que te extraño una inmensidad, y yo que me alegré por haber evitado pensar en las fechas. Todo ese esfuerzo se fue al tacho en el mismísimo instante en el que se me vino tu imagen a la cabeza, y ahora no te puedo sacar de mi mente.

domingo, 24 de octubre de 2010

Vacío; Extraño II

Siento un vacío extraño.
No extraño el vacío que siento.
Siento un vacío porque te extraño.

Y desde ayer tengo la vista nublada. Ni colirio, ni anteojos, ni veinte horas de sueño logran hacer que salga el sol en medio del cielo lleno de nubes.

sábado, 23 de octubre de 2010

Vacío; Extraño

Siento un vacío inmenso.
Te extraño una barbaridad.

Y para cuando me doy cuenta, me rodea un río de lágrimas.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Buenas vibras

Hoy fue un día relativamente movidito, no porque haya hecho mucho, sino porque no paró de llegar e irse gente de mi casa, y no tuve tiempo para nada de lo que quería ser, igualmente no me preocupa porque todavía tengo todo un domingo por delante. La cuestión es que parte de la movidita del sábado consistió en buscar la buena onda.

En realidad empezó ayer, que F me dio a conocer mi alto estado de ojeado y me dejó hecha una mantequita después de trabajar una hora en mi espalda contracturada. Y este sábado que se terminó hace cincuenta y tres minutos siguió con la idea -no premeditada- de buscar las buenas vibras.

No sé si fue a modo de mensaje para que yo no me pusiera mal, si fue porque quería mandarme buenas energías, o por qué, pero él se apareció a la mañana, para contarme chistes, exclusivos para mí, y me contagió de su risa, y poco me importó que horas más tarde haya llovido -No solo en el interior- por su culpa, porque sé que él está feliz y que quiere que yo me contagie un poco de esa felicidad.

Que ella haya llegado incrementó mi felicidad en un quinientos por ciento, porque tiene esa capacidad, y porque es la única que puede hacerme tener charlas como la que tuvimos a la tarde. Porque me entiende, me sabe, y me conoce más que yo a mi misma, y porque sabe que lo necesitaba, por más que la re puteé.

Y por último un libro de mandalas de bolsillo para colorear. Me compré una cajita de lápices de colores y no sabía en dónde usarlos, pero ahora ya tengo dónde poner toda mi energía. El primer mandala que dibujé me llevó aproximanadamente unas diez canciones, y por más que no me quedó como esperaba que quedara, me concentró durante un largo rato.

Y decidí buscar para saber bien cómo era la movida de los mandalas y acá vengo a aportar un poco, por si a alguien le interesa:

El meditar con Mandalas sana tanto a nivel físico como psíquico y espiritual. Es muy probable que experimentes alteraciones en la conciencia, como la sensación de expansión de la misma. También suele traer "recuerdos" a la memoria conciente que los teníamos olvidados en el subconsciente, tales como traumas de la infancia. Permitiendo que afrontemos tales hechos y así sacar las "trabas" de nuestra mente, para poder superar todas nuestras limitaciones a nivel psicológico-espiritual y enfermedades a nivel físico.
Un Mandala siempre va a ser positivo sea cual fuere su color, pero resulta doblemente útil, cuando nosotros ya hemos localizado algún problema, y queremos atacarlo, entonces podríamos ayudarnos eligiendo algún color determinado, el cual actuaría de manera directa, acelerando el proceso de curación.

Mi mandala quedó pintado de Azul, Índigo y Verde:

Verde, Cuarto Chakra. Equilibrio, crecimiento, esperanza, perseverancia, voluntad, curación, integridad, bienestar, tenacidad, prestigio. Falta de sinceridad, ambición, poder. Proyecta tranquilidad y balance en lo sentimental. Permite expresar los sentimientos más libremente. Expande el amor interno hacia uno mismo y los demás. Ayuda a liberarse del apego a las posesiones o las falsas excusas. Es el filtro del equilibrio en todo el cuerpo. Ayuda a controlar el sentido de posesión y los celos. En el aspecto físico, proyecta energía vital al sistema circulatorio, cardiovascular, corazón.

Azul, Quinto Chakra. Calma, paz, serenidad, seguridad, aburrimiento, paralización, ingenuidad, vacío. Ayuda a exteriorizar lo que se lleva por dentro, permitiendo evolucionar a medida que se van dando cambios en la vida de la persona. Evita la frustración y la resistencia para comunicarse con la gente, permite tener tolerancia a los pensamientos de los demás. En el aspecto físico proyecta energía a los pulmones, garganta, tráquea, ganglios linfáticos superiores y ayuda a evitar las alergias y padecimientos de la piel.

Indigo, Sexto Chakra. Ayuda a comunicarse con el ser interno, abriendo la intuición. Permite aprender a dejar fluir los mensajes del cerebro, conectando directamente a la inteligencia de la conciencia cósmica. Fomenta el control mental y expande los canales de recepción para percibir la verdad en cualquier cosa o nivel de vida. Estimula la confianza en ser guiado por su propio sentido interior. En el aspecto físico, proyecta energía vital al cerebro, sistema nervioso, sistema muscular y óseo.

miércoles, 30 de junio de 2010

Extraño

Hace un poco más de una semana te estuve extrañando diferente, con el corazón a punto de estallar y los sentimientos a flor de piel. En esos momentos sentí cómo se me iba todo de las manos, porque no todo siempre está bien y yo tampoco puedo llevar el control de todo.

miércoles, 23 de junio de 2010

Crisis

Se volvió una tarea imposible seguir escribiéndote.

viernes, 9 de abril de 2010

Un mes

Ya lo hablé bastantes veces, nadie dijo que iba a ser fácil, pero son las cosas de la vida (Y de la vida con sus ropas al revés), ya lo acepté, lo acepté en el mismo instante en el que todo empezó a pasar, hace tres años, cuando se acercaron tres ambulancias, llegó un llamado de Brasil, y tuvimos el accidente con el auto. Ese fue el principio, y también el fin. Pero cada fin, es una promesa de un nuevo comienzo, un comienzo que duró tres años, y terminó, y volvió a empezar.
Porque la vida es una rueda, y hay que girar con ella, porque una vuelta termina cuando ya está empezando a girar otra, y así, llegamos rodando al final del camino.
Ya pasó un mes de volver a empezar, un mes donde no te alejaste del todo, vos llegaste al final del camino, y nosotros seguimos rodando, a veces arriba, a veces abajo, y a veces a los costados, pero seguimos, porque en la vida hay que seguir.
Te saludé, a vos y a todas tus personas, te acepté, y te fuiste, siendo feliz, a viejita le hiciste saber que estabas bien, y a Chuzón lo tranquilizaste, y le dijiste eso que tanto extraña que le digas, perfumaste la habitación, pusiste tus cosas en el medio del camino, y me viniste a decir que me ponga las pilas con el registro.

Un mes de volver a empezar, y de ver el esfuerzo de viejita, de estar en la vereda de en frente, y de seguir caminando y empezando con la mejor cara de "No hay tal crisis" porque en realidad, no la hay.
Porque es un mes de volver a empezar cosas que ya vivimos, que ya conocemos, y que ya empezamos hace varios meses atrás. Es un mes en donde no estoy segura de lo que siento, o sí estoy segura de lo que siento, pero no sé si está bien sentirme así, no me quiero obligar a sentir cosas que deberían ser obvias, porque no está bueno, pero tampoco quiero dejar de sentirte, que tampoco está bueno.
En fin, un mes, y se vienen muchos más, hasta que nos volvamos a ver.

miércoles, 10 de marzo de 2010

-Viejito, esto es como un auto, si no le ponés nafta no funciona.
-Y qué pasa si no quiero usar más el auto?

Podría decir mil cosas, mil, pero sé que sabés todo lo que tenés que saber, y ni siquiera tengo que descargarme porque angustia es lo que menos siento. Es paz y tranquilidad. Y sí viejito, ya no usás más el auto. El mameluco terrenal te quedó grande, diría viejita. Te quiero muchísimo, y te voy a extrañar en este viaje que decidiste hacer, pero sé que al final, vas a estar esperándonos con tu mejor sonrisa, y mientras tanto, estás al lado mío, aunque no te vea, diciéndome "hace mucho que no te digo que te quiero mucho hi?" y yo te respondo "Sí, hace mucho, pero sé que me querés mucho"

jueves, 14 de enero de 2010

El ataque

No sé qué mierda es lo que está pasando pero mi familia está atacada. Se ve que el calor, o las vacaciones, o lo que sea, les afectó a todos y están constantemente al ataque. Gritos y peleas es lo que menos falta en esta casa, yo opto por reírme. No pienso dejar que me arruinen mis, merecidas, vacaciones, por algún ataque de lo que fuere que les agarró que tienen ellos, no señor. Porque para colmo, no solo están atacados sino que se convirtieron en los mejores actores de la historia del mundo del espectáculo. Improvisan peleas, preparan peleas, y esta casa es un quilombo. Primero porque yo no sabía que chuzón se había quedado sin nada para desayunar justo cuando a mí me dieron ganas de comer noséqué y lo compré, después porque yo no sabía a qué hora se despertaba la gente en Inglaterra, y tampoco sabía por qué no le habían mandado un mail a viejita, siguiendo con la cantidad de veces que me hacen ir a apagar la luz, para terminar en por qué no nos vamos a ningún lado de vacaciones, que supuestamente es un complot encontra de viejita.
Claro está que yo no participo en ninguna de esas peleas, o si participo siempre termino riéndome, porque después la que se arruina el día soy yo y no quiero.
Por lo menos no puedo decir que me siento sola, ya encontré tres madres que están súper atacadísimas (contando a la mía), y las familias se contagiaron del ataque, falta que nos contagiemos nosotras y cartón lleno.

lunes, 30 de noviembre de 2009

We wish you a merry christmans and a happy new year

Estoy empezando a pensar que mi familia me va a comer en Navidad o en año nuevo. Preparan comida que me gusta a mí y a nadie más que a mí, compran cosas, que por lo general, como yo sola, que me gustan y que soy adicta (chocolate por ejemplo), y yo, muerta de aburrimiento vacacional no paro de comer. Ya saben, si después del 31 de diciembre dejo de subir cosas al bloguito, me usaron de cena.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Lo milagros ocurren cada día

El otro día me estaba acordando la vez en la que, a la hora del almuerzo más o menos, mis viejos y Fernando decidieron ir a un bar y me hicieron ir con ellos. Era la época en la que mi viejo usaba el bastón pero a veces tenía que usar la silla de ruedas, y como habíamos decidido ir caminando porque eran dos cuadras nada más habíamos bajado las dos cosas. Estando en un estado de al pedismo total, yo iba sentada en la silla de ruedas, manejándola, mientras los demás iban caminando al lado mío, hasta que llegamos a la esquina. En la esquina, mi viejo se iba a sentar en la silla de ruedas para cruzar la calle más rápido y que no nos atropellara nadie, por lo tanto yo me tenía que levantar, así que me armé de valor, respiré profundo, y medio temblando me fui levantando lentamente. Una vez parada empecé a decirle a mi mamá "Mamá! ¡Puedo caminar!" mientras me acercaba para abrazarla y festejar con ella, y juro que no me voy a olvidar más la cara de las personas que estaban sentadas en el restaurant de la esquina comiendo del lado que da a la calle, y mucho menos me voy a olvidar de la mujer que estaba por llevarse a la boca un pedazo de pizza y se quedó boquiabierta, sosteniendo la pizza a mitad de camino y con los ojos como platos. Para frutilla de la torta, yo me levanté después de todo mi acting y salí caminando como si nada, mientras se sentaba viejito en la silla de ruedas y la gente cada vez entendía menos.
Y acá estoy, reportándome en el Bloguito, para que She no se queje de que soy una vaga.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Confesiones

Tengo que admitir que lo siguiente es horrible, pero ya maté muchas veces a viejito en mis pensamientos, sobre todo en los peores momentos, intentando descubrir qué sentiría, pero siempre me terminaba autocagando a pedos por pensarlo. Últimamente ese pensamiento (el pensamiento de yo pensando en eso) se me estuvo viniendo a la cabeza, y pensé mucho en subirlo al bloguito, pero no sabía cómo, y por un tiempo me lo había olvidado. Ayer a la noche vi una película que me removió todo, hasta el apellido, y ese pensamiento volvió, pero esta vez lleno de angustia, porque estaba viendo casi lo mismo que pensaba, aunque por un momento entendí que no hubiese estado mal, tenía una angustia terrible, y me enojé por haberlo pensado. Hoy me puse a hablar sola conmigo -algo que suelo hacer muy seguido- y me desenojé, creo que era un proceso que necesitaba para estar bien conmigo misma. Era como un libro de autoayuda escrito en hojas mentales, donde la autora era y soy yo. Ojo, también tengo que admitir que fue divertido haber visto la película mientras mis ojos parecían las cataratas del iguazú un día de lluvia, y haberme dormido apenas terminó, para levantarme y que todos me miraran los ojos hinchados asegurando que estaba así porque dormí mucho cuando en realidad me había levantado temprano pero me había quedado en la cama, porque no hay nada mejor que eso, encima un domingo.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Si somos una familia muy normal, reloaded

-Me parece que voy a envolver en papel film las piernas de viejito y las voy a poner arriba del armario, así no molestan, hay que hacer espacio y si no las envolvemos en papel film hay que buscar plástico para guardarlas, o algo así, además hay que saber dónde están y que estén a mano.
-Sí, además el papel film es mejor por si las tenés que sacar de vuelta, y ocupa menos espacio.

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jueves, 15 de octubre de 2009

Crecí de golpe ¡Help!

No sé en qué momento, pero me convertí en la responsable de la casa. Tengo que cuidar del bello durmiente, de Manuelita, y también de la mujer que se volvió Emo. Tengo que controlar que se levanten a la hora indicada, que hagan lo que tengan que hacer sin poner excusas de nene de cinco años y que no se automutilen. El mundo está completamente loco, yo no tengo edad para andar cuidando gente mayor, ni tampoco para andar por ahí haciendo discursos sobre la moral y demás intentando que a alguien le llegue algo de todo lo que diga y que alguien recapacite. Se fue todo al carajo, ya no se puede salir tranquilo a la calle y menos se puede estar tranquila adentro de casa, teniendo todo un séquito importante de quien hacerse cargo.

domingo, 11 de octubre de 2009

Como si la entrada anterior fuera poco, procedo a contar otro momento. Situación: La hora de la cena, mi vieja emocionada viendo un video, mi hermano terminando de comer un chupetín, yo comiendo con la mano en la remera para no mancharme con salsa (comía fideos). Llega mi viejito y ve que el plato de fideos de mi hermano está al lado de él, y él sigue con el chupetín.
-¿Vas a comer con el chupetín vos?
-Sí, así mirá-Acto seguido, el muchacho que está al lado mío sumerje el chupetín (detalle muy importante: tenía olor a los pirulines que comía cuando era una pebeta) en la salsa, y se lo lleva a la boca como si fuera la cosa más normal del mundo. A mí me agarra un ataque de risa, y él, como si estuviera hablando del clima, vuelve a hablar-No lo prueben nunca porque la verdad es un asco.

Y llegó la policia con un carro y dos tranvias para toda la familia encarcelar...