Mostrando entradas con la etiqueta La historia de mi vida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La historia de mi vida. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de junio de 2010

Vida

Yo no estoy preparada para seguir dando batalla, además me siento muy pero muy chiquitita.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Nunca me creí en un cuento de hadas, tampoco espero el final perfecto, ni a un príncipe azul que venga a rescatarme arriba de un caballo blanco. Estoy lejos de ser una princesa, y mucho más lejos todavía de heredar un reino, pero si hasta los pilares de mi castillo inventado (que está muchísimo más lejos de parecerse a un castillo que yo de ser una princesa) se desmoronan, ¿Qué puedo hacer para seguir con la historia de mi vida con el mundo venido abajo?

jueves, 14 de enero de 2010

El ataque

No sé qué mierda es lo que está pasando pero mi familia está atacada. Se ve que el calor, o las vacaciones, o lo que sea, les afectó a todos y están constantemente al ataque. Gritos y peleas es lo que menos falta en esta casa, yo opto por reírme. No pienso dejar que me arruinen mis, merecidas, vacaciones, por algún ataque de lo que fuere que les agarró que tienen ellos, no señor. Porque para colmo, no solo están atacados sino que se convirtieron en los mejores actores de la historia del mundo del espectáculo. Improvisan peleas, preparan peleas, y esta casa es un quilombo. Primero porque yo no sabía que chuzón se había quedado sin nada para desayunar justo cuando a mí me dieron ganas de comer noséqué y lo compré, después porque yo no sabía a qué hora se despertaba la gente en Inglaterra, y tampoco sabía por qué no le habían mandado un mail a viejita, siguiendo con la cantidad de veces que me hacen ir a apagar la luz, para terminar en por qué no nos vamos a ningún lado de vacaciones, que supuestamente es un complot encontra de viejita.
Claro está que yo no participo en ninguna de esas peleas, o si participo siempre termino riéndome, porque después la que se arruina el día soy yo y no quiero.
Por lo menos no puedo decir que me siento sola, ya encontré tres madres que están súper atacadísimas (contando a la mía), y las familias se contagiaron del ataque, falta que nos contagiemos nosotras y cartón lleno.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Recordar es volver a pasar por el corazón

Y no hay nada más divertido que volver a pasar por el corazón, sobre todo si se trata de momentos con amigas, y como lo prometido es deuda, he aquí un post viajero, que se compró un pasaje directo al corazón.
Porque aunque ya estemos grandecitas, nos divertimos haciendo cosas de nenes chiquitos, por ejemplo saludar a las personas desde el auto. Allá por mil novecientos noventa y ocho y principios del dos mil, cada vez que salíamos con un micro de la escuela no podíamos evitar saludar a la gente, e ir contando la cantidad de personas que respondían al saludo. Hacíamos competencias, a ver quién lograba recibir más saludos. Me acuerdo que una vez llegamos a los 119, y también me acuerdo que había gente muy ortiva.
Y ante ayer, también nos pusimos a saludar gente, y también había gente ortiva, pero había un par que no, y saludaban y se cagaban de risa.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Cuando un electrodoméstico se va

Queda un espacio vacío que no se puede llenar con otro electrodoméstico. Electrodomésticos go home! El único que necesito es el mío, cerebro, mi compañero de ruta que me acompaño hasta en los momentos más difíciles, recibió mensajes de X, mandó mensajes desde todos los rincones del mundo y se conoció Avenida Cruz bien de cerca, el que vivió a mi lado casi cinco años, y poco a poco se está muriendo. Perder un electrodoméstico es morir, es tener el alma devastada, ir a la deriva sin luz y sin salida. Me duele en lo más profundo de mi alma la idea de que Papá Noel va a traer su reemplazo, yo sé que va a bajar las escaleras, y me va a ver con el reemplazo y va a subir vibrando mientras de ringtone va a tener "Por un samsung, por un samsung" y sí, el amor es así. Y el amor entre electrodomésticos es tan profundo que uno tiene que saber distinguir entre una heladera Whirpool, de las buenas, de las que tienen televisión, hielera (o como se llame), radio, te hace la tarea y te alcanza el papel higiénico, y una Liliana que no quiere nadie (sin ofender). Entre un LCD y una te vé en blanco y negro, con golpes, escondida al final de la góndola, porque si uno no distingue bien, el vendedor de Garbarino le da la Liliana al que tenía que ser dueño de la Whirpool, y los recién casados, que soñaban con que su heladera les alcanzara el papel higiénico en las emergencias, se tienen que bancar una pedorrada nacional.
Así no señores! Luchemos por un mundo en el que los electrodomésticos tengan dueños que se correspondan, donde el amor de sus frutos, y donde no haya pérdidas.
Porque cuando un electrodoméstico se va, no hay reemplazo que equivalga.

viernes, 13 de noviembre de 2009

El de camisa es para mi

Después de esta semana del or.to, lo menos que podía pedir era un show como la gente, porque sino, definitivamente me iba a largar a llorar. Aunque, todo hay que decirlo, la compañía era lo suficientemente buena como para que, de cualquier manera, valiera la pena dormir tres horas nada más, después de no haber dormido en años.
Con mi mala suerte y todo, mis deseos se cumplieron y el show fue increíble, claro que todo suma, el de camisa para mí, la noche de las porras, el que se creía John Lennon, Pete Best y su dentadura despegada, su forma de caminar tan singular por haberse olvidado el bastón, y sus efectos de sonido naturales, "Es hermoso!", la traductora que no sabía traducir, muy bueno, muy bueno, los famosos de la puerta que se hacían los que iban siempre al Rex, el viejo que vendía vinoculares que nos decía que ya podíamos pasar, "No agarres papeles te dije", "Ni se te ocurra pagarle por el papel, de última a la salida nos afanamos uno", la groupie que se subió al stage a darle un beso a uno de los muchachitos, todo, todo, todo (Es tuyo si querés) sumó e hizo de la noche del jueves una noche realmente increíble, pero lo que más valió la pena fue haber escuchado a mi Boyfriend Rubén Paul cantando:



y el siguiente diálogo:
-¿Cómo lo estás pasando? Yo siento que te estás aburriendo un montón, yo sé que no sos fanática de los Beatles y viniste para hacerme compañía.
-No, no, lo estoy pasando bien, me gustan además.
-Lo que vos estás haciendo es babosearte con Paul.
-Sí, obvio.
-Tenés novio vos! Yo también lo estoy mirando igual.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Awful

Una vez Anitalavalatina me firmó el bloguito diciéndome que todos necesitamos algo, y tiene mucha razón. Vivimos, o por lo menos vivo, necesitando. Y va más allá de las cosas materiales que puedo llegar a necesitar, es mucho más que eso, y a veces odio necesitar, pero no lo puedo evitar. Sobretodo, odio cuando necesito un poco de esto, un poco de aquello y cinco de esos, tal como me está ocurriendo en este momento. Necesito. Y cambiando drásticamente de tema, mi vida es como el pogo del viernes de ntgv, un paso para adelante y quince para atrás.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Chocolates, un hogar a leña y una canicón de amor

-Cuando tenia ocho años vi una película muy vieja de amor y ahí empecé a soñar. Soñaba que algún día iba a conocer a alguien tan lindo como el actor, con esa sonrisa, y que me iba a besar con esa canción de fondo. Pero tenia un problema, yo no era linda como la rubia de la película. Entonces, sabiendo que no iba a poder cumplir este sueño, seguí soñando.
Pero yo sé, sé que no soy linda como la chica rubia. Sé que el chico de la sonrisa linda nunca se fijaría en mi. Sé que nunca nos vamos a besar con esa canción de fondo.
¿Y si algún día el sueño se hace realidad? ¿Y alguna vez el chico de la sonrisa linda también sueña con besarme con esa canción de fondo?

-El problema no es si lo amo o no lo amo. El problema es porque nadie me ama a mi.
¿Por que a mi no me puede pasar eso? ¿Porque yo no puedo tener un novio con esa sonrisa? ¿Porque nadie me besa con una canción de amor de fondo? Yo sé porque. Porque no soy linda. Porque no soy como las chicas de las que se enamoraría un galán, porque no soy sexy, porque tengo feo pelo...¿vos viste como es mi pelo? Nunca te gustaría alguien con mi pelo. Y además tengo anteojos. Y aparte soy re torpe, y no soy canchera.
Por ahí si me dejan hablar un rato soy interesante, pero linda no, ya sé que no. Las chicas tienen dudas, no saben si el chico que les gusta gustara o no de ellas. Yo no tengo dudas. Yo sé, no les gusto. Nadie se muere de ganas de partirme la boca de un beso ¿Y por qué?
Una mentira, eso es el amor. Una mentira con mucho marketing. Porque de chiquitas nos hacen ver películas, cuentos, historias de amor... nos hacen creer que el príncipe azul tiene ojos celestes, existe ¿Y sabés qué?

-Si existe, pero nunca se fijan en chicas como yo.
132 veces vi esta película, de chiquita siempre soñaba con que algún día me pase eso. Pero el amor que te muestran ahí no existe. La vida es una porquería. Nadie ama de verdad, nadie ve ni escucha a nadie de verdad.
Nos disfrazamos, armamos personajes y vivimos amores de película copiando todo lo que veíamos de chiquitos.
Como en las películas... la música suena de la nada, un hogar a leñas de fondo y creemos que ese es el amor.
El amor...todo gira entorno al amor. Pero el amor es para unos pocos, para esos que pasan el casting de galán y heroína. Para mi no, yo lo miro en películas nada más.
Esta bien, ya se que no es tan así.

-¿y entonces para qué estamos hablando de todo esto? ya está basta.
-Para que sepas que no creo en el amor, sigo llorando con películas románticas y sigo soñando con el príncipe azul, con quien comer un chocolate al lado de un hogar a leñas y que me bese con una canción de amor de fondo.


Sos grossa K, sos grossa.

jueves, 8 de octubre de 2009

Thursday never looking back

Te levantás más dormida que de costumbre porque es jueves, y si sumás la cantidad de horas que dormiste a lo largo de la semana, no llegás a diez. Te cambiás, con los ojos cerrados y tambaleándote por el sueño, mientras contás las veces que estás a punto de carte y decís en voz lo suficientemente alta, como para que la única que lo escuche seas vos, "La tercera es la vencida" y llega la cuarta y vos todavía no te caíste y te gusta jugar con el destino, pero te sentís muy tar.ada por las cosas que te hace hacer la falta de sueño, y porque esa es la emoción más grande que vas a tener en todo lo que queda del día, y lo sabés. Terminás de arreglarte y de desayunar (en ningún momento dejaste de contar las veces que casi te caés por hacerte la capa y caminar con los ojos cerrados, como si eso hiciera que estuvieras menos cansada) y te volvés a acostar porque todavía faltan quince minutos para que te pasen a buscar y te quedás dormida, hasta que empiezan a tocar bocina y bajás tan rápido que parece que te está corriendo un grupo de ladrones. Llegás a la escuela y las probabilidades de quedarse dormida aumentan, entonces decidís ponerle onda y charlar, o por lo menos poner atención a la clase. Y de repente todos se quedan en silencio y tu amiga grita desde la otra punta del aula "DIEL TENÉS UN CHUPÓN?!" (como si ella, junto con las otras cuatro, no fueran las primeras en enterarse de esos detalles, en el caso de que hubiera algo que contar) y todos se dan vuelta a mirarte al grito de "ooooh!" y vos lo único que podés hacer es reírte, porque no podías preveer que un mosquito te iba a picar en el cuello, y por ponerte perfume se te irritó la piel y te empezó a picar, y todos intentan saber si es realmente verdad que tenés un chupón, cuando tenés tatuado en el medio de la frente que sos captusiana (forever). La hora pasa y te despabilás por completo. Las cuatro horas restantes se pasan volando y por fin salís de la cárcel y mientras esperás al bondi, al que juuuusto los días que tenés menos de media hora para almorzar, cambiarte y volver a la escuela tarda más que de costumbre, a tu amiga la llama el novio, y le dice que está con vos, pero en vez de llamarte por tu apodo te dice por tu nombre completo, sabiendo lo mucho que te molesta, y lo repite unas cuarenta veces, y vos te enojás, y para cuando corta el teléfono les queda una cuadra para llegar a tu casa, y ella se te cuelga del cuello y te dice que te quiere muchísimo, y le empieza a gritar a todos que son novias, y abrís la puerta de tu casa y pasás vos primera porque ya no te comportás como un caballero delante de su dama, porque están en plena crisis conyugal, y mientras almuerzan hablás de lo importante de la confianza en las relaciones, y de que en su relación lo que fallaba era ella, y entre demostraciones de prepucios cortados, momentos religiosos de servidas de puré, y una cambiada terriblemente rápida, salís a las corridas de tu casa, y llegás a la escuela de vuelta, para bailar una y otra vez, durante una hora, la misma coreografía. Y una amiga te dice que si fuera nene te daría bola, y vos le respondés que si fueras piloto le pedirías que te llevara a volar (porque en las clases de gimnasia siempre te hace volar por los aires), y la misma que te gritó a las siete cincuenta de la mañana que tenías un chupón llega a una de las tantas conclusiones del día: Están todas pervertidas, y somos tan unidas como grupo que para el que no nos conoce parecemos una comunidad lemon pie, pero ella lo dice más bruto, como para que se de cuenta hasta un nene de dos años de lo que están hablando.
Y volvés a tu casa con un dolor de cabeza que te está aniquilando, y te volvés a ir, porque nadie quiere llevarte y como tenés que esperar el colectivo y encima tenías que salir antes para pasar a buscar unas fotocopias no te queda ni tiempo para tomar un vaso de agua. Y Subís al colectivo y cuando bajás hacés la buena acción del día ayudando a una mujer a bajar del colectivo y subirse a la vereda, y hasta te ofrecés a acompañarla, pero se opone. Y estás llegando al kiosko y el kioskero ya te conoce de memoria, y mientras él camina por la vereda te saluda como si fueran grandes amigos, y entrás y te encontrás con una amiga, y charlan un rato, pero ella se tiene que ir, y vos también, así que salen y van para lados opuestos.
Y llegás a español y zapateás casi una hora, y cuando deciden empezar con las castañuelas (frustración) te quedás sentada sin hacer nada porque nunca jamás te van a salir, y bajás porque sí se ofrecieron a ir a buscarte, y volvés a tu casa.
Y te conectás, y la única persona que te habla es el sobrino de Wonka, que te invita a Córdoba, y por más ganas de irte a la mierda que tengas, no se puede, porque tenés un montón de obligaciones y planes(sí claro, ahora uno de gallegos) para el fin de semana, así que le decís que no, y siguen hablando, y te echa de la computadora, y te dice que te des una ducha y te acuestes, y vos no sabías que tenías dos padres, pero no le hacés caso y te quedás porque es el momento de relajación diario (Dura todo el día).
Decidís irte a "estudiar" (porque cuando se trata de vos, estudiar siempre va entre comillas) y volvés a los veinte minutos sin saber nada de nada, y el día casi se está terminando, y vas a pasar otra noche sin dormir, pero no te importa porque en la heladera hay torta y es de chocolate.
Y esto es lo que surje cuando tenés unas inmensas ganas de escribir algo, y no sabés qué, y redactás tu día como si fuera la cosa más interesante jamás vista y en realidad fue tan común como otros días.

jueves, 13 de agosto de 2009

Love bug

No hace tanto tiempo leí una historia de amor que empezaba con un viaje, los dos se conocían en el avión y de a poco se fueron enamorando. Hace muchísimo menos tiempo, viajé en avión, y cada vez que viajo en avión me acuerdo de esa historia, antes de haberla leído, me la imaginaba, aunque la producción literaria de mi cabeza no era (ni es) tan buena. Cada vez que viajo en avión, o por lo menos voy a algún aeropuerto, me imagino esa historia (o alguna más o menos parecida), pero claro que conociéndome, y conociendo mi mala, malísima suerte, nunca jamás de los jamases me va a pasar algo por el estilo, pero a veces me gusta ilusionarme, jugar a inventar posibles conversaciones, e inventar las historias de vida de cada uno, aunque sé que no va a pasar nada, pero por lo menos me divierto un rato, el tema es cuando me llevo las desiluciones. Y ya no estoy hablando del aeropuerto, ni del vuelo, ni de gente que me cruzo por el camino, sino de G y de P, y sé que es una tara.dez mundial ilusionarme, sobretodo teniendo en cuenta mi suerte y lo lejos que viven de mí. Digo que no voy a ilusionarme, pero eso es de la boca para afuera, porque adentro, hay esperanzas de cruzármelos, yendo a comprar el pan, yendo a trabajar, o donde sea, pero verlos, y cuando me entero que alguien medianamente cercano a mí, los vio, o los conoce, todo tipo de esperanza se evapora y sale por los poros y confirmo mi mala suerte, pero después de no verlos por veinticinco días (y quinientas noches ♪ -sí, es una versión pedorra de la canción de Sabina) el reencuentro me dejó un poco extraña, supongo que fue eso, porque sino, no sé qué es lo que me dejó esa sensación durante lo que quedaba del día. En fin, Love is in the air, y como siempre, la posta es LET IT BE.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Vuelvo a casa

Tres semanas a puro portugués. Veinte conversaciones con solo tres personas. Escuchar. Entender. Traducir. Formular la respuesta. Traducir de nuevo. Responder. Opinar. Dar "palpite" acá. Dar "palpite" allá. Silencio. No, mentira. Nunca había silencio, constantemente charla. Gritos. Risas. Turn Off. Ahora sí... ¿paz? No, la cabeza abombada. Un hilo de pensamientos que se atan de la pata de la mesa, rompen los platos, se esparcen por el ventilador, se los traga el aire acondicionado, se los absorbe la ventana. Estado completamente ido del mundo. Estado completamente en mí mundo. De repente todos me miran y caigo en la cuenta de que están esperando que responda algo a lo que nunca le presté atención porque estaba sumergida en mis pensamientos. De nuevo todo el ruido y mi cabeza explota. Es creer o reventar, pero yo tengo para elegir entre desenchufar o reventar. Final del día, durante tres semanas, me obligaron a reventar, no tenía elección. Al fin hoy yo, vuelvo a casa. Una vez más, lo mejor de irse, es volver.

Me fui sintiendo un gran dolor
Me fui llorando por este amor
Me fui buscando algo mejor
Volví a mi mundo y volví a vos

viernes, 19 de junio de 2009

Lady Diel


Y sí, porque en el culebrón de mi vida hay nombres, segundos nombres, protagonistas, triángulos, cuadriláteros, una bola de problemas que se agranda o se achica (depende el capítulo) y a veces hasta me aplasta. En el culebrón de mi vida yo soy un personaje secundario, porque ni siquiera me pasan cosas dignas de un protagonista.
En el culebrón de mi vida, hay Simónes Pablos y Ramiros Gastones, y gente más simple, como los Juanes de mi vida, que tienen el Don (de cag.ar todo). Los mejores capítulos son con mis Marianellas Marianas, Jazmines Eugenias y Valerias Rocíos, ellas sí son protagonistas en sus novelas, y son imprescindibles para la historia de mi vida. De la novela no puedo contar mucho más, se va a convertir en el best seller de mi cabeza, de eso estoy segura, a pesar de la baja calidad de los hechos.



Pd: No tengo idea qué quise decir con este chotipost.

sábado, 13 de junio de 2009


Mi mundo no era rosa, nunca lo fue, pero tampoco era negro. Un día cualquiera me desperté y todo ese mundo que me había creado se me vino abajo. Al otro día, todo lo que veía era negro, la mochila que tenía que llevar pesaba el cuádruple que yo, en ese momento, pensé en lo estúpida que había sido por no haber ido nunca a un gimnasio y ejercitarme, porque realmente el peso era demasiado y yo no lo podía soportar. Con el tiempo, me di cuenta que decir que yo no podía soportar ese peso era una mentira, y no, no es por hacerme la fuerte, ni por ser de piedra, sin sentimientos (Y sí, la mochila tenía muchísimas sensaciones), la mochila que cada uno tiene es proporcional a lo que puede cargar. Al principio puede ser complicadísimo, sentís que de tanto peso te hundís en la tierra, después llegan manos amigas a sacarte -si es que no pudiste salir por tus propios medios-. Con el tiempo me di cuenta que crecí muchísimo, y ahora no es por hacerme la superada, todos sabemos que a mí la vida me supera, pero la obligación de cargar mi mochila tamaño Jumbo, sin poder compartirla con nadie, porque encima, hasta en esos momentos, en mi lista de prioridades estaban todos los demás, y si después, había tiempo, aparecía mi nombre en chiquitito, la cerré con un candado, y me la até con mil cadenas, me hizo crecer. Ya no sé -ni me importa- si tengo tres, cuarenta y cinco, o dieciseis, a veces parece que tengo dos recién cumplidos, otras veces parece que estoy en plena edad del pavo, y la mayoría de las veces reina la viejita de ochenta años. Lo único que sé, es que mi mundo ya no es ni negro, ni rosa, tiene todos los colores, todos los matices, y siempre los tuvo, lo que pasa es que yo, que no entendía nada de la vida, veía solo los que eran más fuertes, más visibles, ahora aprendí a ver solo los que me hacen bien, aunque sean transparentes, y casi imperceptibles, y si veo los oscuros, aprendí a buscarles la parte brillante, la que ilumina. El problema de ahora, sí, siempre tengo algún problema, como para variar, es que no siempre lo pongo en práctica, a veces se vuelve muy dificil. A veces los colores son demasiado fuertes. Pero bueno, nunca nadie dijo que la vida iba a ser fácil.


viernes, 12 de junio de 2009

Coming soon!

"El jardinero fiel 2" Próximamente en los mejores cines.

¿Vas a comprar tu entrada?